La construccion masculina y el alcoholismo en El Salvador

Felicidades a mi amigo, compañero y colega Camilo D. por haber participado en este espacio, su aporte es importantisimo, por que el ha vivido las situaciones de alcoholismo y violencia, compartimos como amigos varios espacios y lo considero un gran aporte en la construccion de la nueva masculinidad, que tanto deseamos y necesitamos en nuestro pais, adelante Camilo y no olvides tu compromiso contra la violencia.

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ALCALDIA MUNICIPAL, MUJERES ORGANIZADAS Y PNC EN EL CANTON EL FARO, COMASAGUA, SEMBRANDO SEMILLA DE FUTURO, DE LA MANO CON LA UNIVERSIDAD DR. JOSE MATIAS DELGADO.

Wilfredo Mármol Amaya. Catedrático de Salud Mental Comunitaria

Bueno a decir verdad, casi habíamos perdido las esperanzas que no llegarían a recogernos al punto de encuentro convenido, lunes 26 de abril a la una de la tarde, Centro Comercial Las Palmas a unos cuantos pasos del desvío que conduce al Municipio de Comasagua. Rafael Antonio Menjivar, estudiante del quinto año de la Carrera de Psicología y alumno de la cátedra de Salud Mental Comunitaria se disculpaba de una emergencia médica que le impedía asistir y recién concluíamos una llamada telefónica y establecíamos la expectativa de seguir esperando un tiempo prudencial, antes de desistir y tomar el camino de regreso. Con el Sargento Pedro Alas Pérez, jefe de la unidad de la PNC, terminamos de hablar por el celular a eso de las 1:55 pm, cuando apareció el pick up institucional, dos agentes adelante y uno a atrás; nos consultan si éramos nosotros los que desarrollaríamos la sesión con la comunidad El Faro sobre el alcoholismo y la drogadicción. El agente del asiento de atrás, es el PNC de la delegación de Santa Tecla que llevaba como misión hablar sobre la violencia intrafamiliar. Me acompañan Camilo D. un AA con 35 años de sobriedad como producto de su proceso de recuperación en esta sociedad y además mi hijo Diego Alejandro, de catorce años, a quien le había prometido un regalo para esta tarde, de suyo era la oportunidad de escuchar a su padre y el testimonio del amigo Camilo D, persona que trabaja para la Corte Suprema de Justicia, es decir es mi compañero de trabajo. Arribamos a Comasagua en un santiamén, pues el conductor, literalmente iba a una velocidad que no dejaba de dar temor y se conoce la calle como la palma de su mano. Para Diego, fue su primera subida a un vehículo policial (y espero sea la única), iba sonriendo de nervios en la cama del pick up, pues él quería apreciar el panorama que ofrece el paisaje. Cuando lo volvía a ver al lado de atrás me regalaba una sonrisa- y si que me encantaba verle- al poco tiempo pedí que se trasladara a la cabina, aprovechando que nos acompañaría el Sargento Alas Pérez. Tomamos el camino a la Colonia Venezuela y nos perdimos en el polvo de la tarde, en esas calles balastriadas, rellenas de pobreza y con olor a trabajo tesonero de nuestra gente, que cuando les encontrábamos nos regalaban saludos, marchitos bajo el inclemente sol del verano y a la víspera de las lluvias que hacen del calor el aliad a pesar de estar en zonas altas... y frescas. Llegamos al Cantón El Faro a eso de las 3:15 pm, una cancha de fut ball con un verde profundo contrastaba con el sol de la tarde, más bien parecía una cancha de Billar, planita, parejita y verde. Al fondo se estaban colocando las sillas de plástico, blancas, rojas, azules, verde y unas sillas metálicas, de esas que se doblan. Unas 50 personas parecían hormigas atareadas, una colocando mesas, sonidos, micrófonos; las personas eran dirigidas por Zulma Guadrón, nuestra aliada en la cátedra de Salud Mental Comunitaria y Presidenta de la Asociación de mujeres comayagüenses. Con su vestimenta sencilla, pantalón azul, camisa celeste, un par de zapatos tipo sandalias, sus ojos achinados, con su sonrisa a flor de piel y ejemplo solidario, sudaba al igual que la gente, que estaba coordinando.

Diego estaba encantado del lugar y de la entrega de las personas, se fue a una esquina para apreciar el sur donde el horizonte se viste de azul, las aguas del pacífico se explayan en la mirada. A las 3:40 pm hacen el llamado para dar inicio a la actividad, cortamos la platica con el Sargento, quien en ese momento terminaba una anécdota de cuando era niño, muy interesante por cierto, resulta que a sus once años, a petición de un amigo de su misma edad, lo acompañó a la ciudad de México en busca de la hermana del amigo, su familia tenía dos años de no saber de ella, salieron de su barrio natal, San Rafael de Santa Ana a pie y a ratos pidiendo “raid”. El Sargento hacía alardes de su sentido de búsqueda y ubicación al narrar el paso por las fronteras, y al fin de tanto la llegada a un bar, en México, con el nombre "de la Pepsi", el niño, ahora convertido en Sargento, preguntó con nombre y apellido por la muchacha que buscaban y resulta que les dijeron que el día anterior había salido de regreso para El Salvador. De ahí su capacidad deductiva, intuición y olfato policiaco tipo el detective Holmes descrito por Lord Doyle, que lo exponen como un jefe policial con olfato natural para indagar. Antes nos había comentado como ese día, en horas tempranas de la mañana “pusieron un cebo a un violador de una niña de once años” y que había caído en sus manos en la ciudad de Santa Tecla. Diego se quedó con la boca abierta al escucharle, estas historias. Bien es hora de comenzar, dijimos y nos fuimos a presidir la mesa al escuchar nuestros nombres.

Habían dos pastores, uno Bautista y otro Pentecostal. El Presidente de la Adesco, el director de la escuela del lugar, el Sargento Alas Pérez, el PNC de Santa Tecla, Camilo D. y yo, casi al centro de la mesa. El Alcalde Danilo Molina llegaría minutos más tarde y se sentaría con nosotros, nos colocaron en la mesa de honor.

Parecía una fiesta enorme, la mayoría de los adultos estaban en la reunión y los estudiantes de la escuela se habían dado cita; atrás de la cerca de la cancha habían muchos vecinos, alrededor de 300 personas estaban concentradas. El vehículo de la PNC apareció con unas 30 sillas metálicas adicionales. El maestro de ceremonia y Presidente de la Adesco dio por iniciada la jornada. Los primeros en tomar la palabra fueron los pastores evangélicos, quienes dieron mensajes muy convincentes y relacionaron las necesidades humanas con el mandato del Dios eterno, creador de todas las cosas.

Luego el Director del centro escolar, que con reflexiones propias de un maestro, llegó al corazón de los estudiantes y sus madres de familia, porque padres casi no habían, más cuando llamaba por sus nombres a estudiantes y adultos, dando la sensación de conocer a las personas. Les habló de los valores y principios como fundamentos de la vida sana y ordenada.

El tema de la violencia familiar le fue encomendada al agente de PNC de la Delegación de Santa Tecla, a decir verdad y como él lo indicó no había preparado el tema, puesto que lo tomaron de sorpresa a la salida de un centro educativo. Sin embargo habló cuarenta y cinco minutos. Daba la impresión de estar un poco extraviado en la temática, pero el hombre con uniforme azul profundo se defendió como “gato panza arriba e hizo la cacha”, como se dice en buen salvadoreño.

Luego dieron las gracias a la Universidad Dr. José Matías Delgado y a la Escuela de Psicología por el acompañamiento al municipio y a los estudiantes del quinto año de Psicología que sábado a sábado se hacen presentes, gracias a la firma de un convenio entre la municipalidad e IN NOVA de la Universidad, e invitaron al Lic. Wilfredo Mármol Amaya, catedrático de la asignatura Salud Mental Comunitaria. Por un espacio breve, a fin de dar la oportunidad de escuchar el testimonio de Camilo D, el catedrático desarrolló las características de personalidad que llevan, con una alta probabilidad a convertirse en una persona alcohólica o drogadicta, en particular para los jóvenes, desarrolló las ideas: la adolescencia, muchas veces se niega sufrir alcoholismo, puesto que no se bebe entre semana, sin embargo, sobrepasarse todos los fines de semana y comenzar a depender de ese hábito conlleva también un tipo de alcoholismo, ya que crea dependencia y adicción hacia ese tipo de bebida. Generalmente, las personas que acaban dependiendo, poco a poco empiezan a beber también entre semana, y sin ningún motivo aparente o buscando los motivos donde no los hay.

¿En qué fijarse para saber si un joven es alcohólico?

- Va borracho a clase, o a realizar sus tareas diarias.
- Cada vez que tiene un problema recurre al alcohol.
- Cada vez necesita beber más para obtener las mismas sensaciones.
- Niega la posibilidad de que tenga un problema.

El Lic. Mármol, presentó a Camilo D y dio inicio una de las exposiciones más maravillosas que un grupo de jóvenes puede recibir de una persona con 35 años de sobriedad dentro de AA, persona que anduvo ambulando en las calles de la ciudad y durmiendo en los portales de la Dalia, a un lado del parque Libertad. Con risas y señas de admiración, Camilo se fue captando la atención de todos los asistentes, en especial los jóvenes. “Jóvenes no desperdicien sus vidas, se los dice alguien que perdió años de la vida, pero ahora, gracias al Dios que mencionaron los Pastores, gracias a los AA y a cada uno de ustedes, les dice que SÍ se puede vivir sin alcohol, recuerden, no es necesario iniciarse en la carrera del alcoholismo” selló Camilo su participación. Diego, que está al frente de mí, abría sus ojos en señal de aprobación y degustación del testimonio de Camilo D un verdadero regalo para los escuchas de esta tarde.

Luego el Alcalde Municipal, Danilo Molina se robó la atención de la concurrencia. “Jóvenes sí se pueden alcanzar las metas, los sueños, las ilusiones, se los dice un Alcalde de origen humilde, nacido en el cantón El Rosario, de una familia de muchos hermanos y hermanas, que vivió 20 años sin energía eléctrica, eso sí escuché los consejos de mis padres, en particular los de mi madre, que se quedaba conmigo dirigiéndome para que hiciera mis tareas escolares. Soy una persona que a trabajado como todos, y muy duro en el campo”. Haciendo uso de una facilidad de expresión, allanó la afirmación de sus representados.

Habló como 15 minutos con aplomó y una vez más agradeció a la Universidad Dr. José Matías Delgado por el acompañamiento a las necesidades de los comasaguenses, en especial retomó palabras del Lic. Mármol Amaya cuando dijo “el aprendizaje vicario nos indica que sí en un hogar hay ejemplo de borrachos, entonces lo más probable es que habrán hijos borrachos, padres reflexionen lo que hacen, porque nuestros hijos son una esponja” concluyó el Alcalde Molina, con el aplauso y beneplácito de los presentes. El Alcalde pasó a retirarse aduciendo otros compromisos en el casco de Comasagua.

Como último punto de la agenda, el Sargento Alas Pérez, una vez anunciado su nombre, se puso de pie frente a la gente, se ajustó el cinturón que sostiene su arma de uso permanente, a los lados con ambas manos, tomó el micrófono y con fortaleza empezó a lanzar los primeros dardos, que a decir verdad fueron dardos letales, llevaban fuego, veneno tal vez, en un momento miro a un costado e increpó “malditos los que tuercen el camino de la juventud” mientras señalaba con su mano izquierda a una de las casas vecinas, “ahí, en esa casa … venden alcohol y mariguana a sus hijos…” les dijo. “Por acá hay unos adultos sucios que quieren traer la perdición para sus hijos, y ya sabemos quienes son… y eso nos preocupa y nos ocupa“

A decir verdad habló de todo. Levantó la voz y señaló con aplomo. Hubo un momento que exclamó “se los dice un soldado de la cuarta brigada de Infantería y ex miembro de la Guardia Nacional” la gente se empezó a ponerse impaciente. “Es necesario construir un movimiento nacional de servicio juvenil para la patria que tanto amamos y deseamos…” en alusión al movimiento de los años 70´s que se coordinaba con las Casas de la Cultura. Por momentos daba la impresión que era un tata regañando a sus hijos, nietos y a todo aquel que se le pusiera en frente. El sargento habló más de una hora, lograba apreciarse caras largas y de pocos amigos, entre la asistencia.

Al crepúsculo, el sol hacía sentir el cénit de su adiós entre un paisaje hermoso en una mezcla mágica de rojo, amarillo, anaranjado, que poco a poco se fue diluyendo en la oscuridad de la noche que se instala precozmente a eso de las 6:45 de la tarde, en este apartado paraíso de Comasagua, un regalo exquisito para los que tenemos la oportunidad de tener sana nuestra mirada.

El Presidente de la Adesco agradeció a la concurrencia la decidida participación en especial a nuestra Zulma Guadrón que compartió una sonrisa de oreja a oreja. Eran ya la siete de la noche y el rocío inundaba los espacios a perfume de pueblo por doquier, la neblina extendía sus redes. Un sabor a futuro se instaló en mí ser y nació un simulacro de Haikú:

Semilla brota,
esparce los ánimos
de vida nueva.

En menos de lo que canta un gallo llegamos a Comasagua, en la bocacalle que se encuentra al dejar la calle rústica, el sargento se bajó del pick up, dijo que asistiría a un culto con una comunidad cristiana, nos ofreció su mano amiga y cálida, un apretón agradecido por el acompañamiento, Diego le dio la mano, “hasta luego Sargento” fue su despedida. El Sargento se quedó sólo, en una cruz calle en el umbral del pueblo, bajo el oscuro de la noche.

El carro continúo con rumbo a Santa Tecla, para dejar al amigo de la PNC de ese lugar y a nosotros, en el lugar donde nos había recorrido en horas de la tarde. A eso de las 8:10 de la noche, nos bajamos, ingresamos al Centro Comercial, y Diego con sus catorce años, dio muestras que el estómago le hacia una buena jugada y sugirió pollo, ingresamos juntos con Camilo D, nos sentamos en la mesa y entre comida realizamos una pequeña valoración de la jornada, por cierto el sargento estuvo en el centro de la mesa; para Diego, mi muchacho, la actividad fue un regalo para toda su vida.

“Rafael, Rafael Antonio y estudiantes del quinto año de Psicología, de la que se salvaron este día” dije para mis adentros, mientras me daba una sobadita en las piernas, porque a decir verdad me dolían de venir encogido en los asientos traseros del vehículo.

Al concluir la cena, Diego se levantó y se acercó a mi lado, me obsequió un sonoro beso en la mejilla. Volví a pensar:

Semilla brota,
esparce los ánimos
de vida nueva.

Que así sea.

San Salvador, 27 de abril de 2010.
10:30 pm

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