El Faro: Sube a 124 la cifra oficial de muertos


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El gobierno informó la noche de este domingo que el registro oficial de víctimas mortales por las lluvias llegó a 124. 10 mil 400 personas estaban instaladas en albergues y más de mil 500 viviendas resultaron dañadas o destruidas. Los departamentos más golpeados por el huracán Ida fueron San Salvador y San Vicente. En San Vicente, un alud de tierra y rocas dañó la mitad del pueblo de Verapaz, donde la Policía tiene reporte de 36 habitantes desaparecidos.

Diego Murcia, Daniel Valencia y Ricardo Vaquerano
cartas@elfaro.net
Actualizada el 09 de noviembre de 2009 - El Faro

El conteo de víctimas fatales por la lluvia récord caída entre la tarde del sábado y la madrugada de este domingo llegó a 124, reveló el presidente de la República, Mauricio Funes. El gobernante dijo a las 7:30 de la noche en cadena de radio y televisión que, dados los daños causados por el huracán Ida, declaraba emergencia nacional con el fin de canalizar recursos para atender la situación.

Las precipitaciones provocadas por la que el sábado aún era una tormenta tropical fueron las más intensas en por lo menos 11 años, y causaron la muerte de decenas de habitantes, el bloqueo de la carretera Panamericana y de la carretera Troncal del Norte, y el aislamiento de numerosos pueblos.

Aunque la cifra de muertos más reciente es de 124, más temprano, el subdirector de seguridad pública de la Policía Nacional Civil, Hugo Ramírez, había dicho que el de muertos es un número que puede cambiar a cada momento, en la medida en que siguen las tareas de rescate. “Está aumentando esta cifra”, dijo Ramírez, cuando aún se hablaba oficialmente de 91 fallecidos.

Los departamentos más golpeados son San Salvador y San Vicente. En San Vicente, el municipio de Verapaz sufrió el impacto de un deslave de lodo y rocas, cuyas consecuencias aún no se han dimensionado. El Faro constató que aproximadamente la mitad del pueblo fue golpeado por las riadas que bajaron del volcán Chichontepec. Una primera correntada, aproximadamente a las 11:15 de la noche del sábado, causó los primeros estragos, pero a la vez permitió a muchos habitantes escapar del peligro. Dos horas más tarde llegó una segunda oleada que terminó cubriendo una buena parte del pueblo.

La Policía Nacional Civil de Verapaz contó 12 fallecidos en este municipio y la notificación del desaparecimiento de otros 36 habitantes. Además, estimó que la colonia San Antonio, con unas 100 viviendas, quedó destruida casi por completo. Asimismo, que el barrio Las Mercedes sufrió daños en un 70%.

El ministro de Defensa, David Munguía Payés, dijo la noche de este domingo que 60 soldados estaban destacados específicamente para vigilar las viviendas abandonadas en Verapaz, con el fin de evitar el pillaje.

El pueblo se encuentra a oscuras, sin servicio de electricidad y sin servicio telefónica. La delegación policial de Verapaz ha contado la destrucción de 175 viviendas, cifra que supera las 168 destruidas en todo El Salvador que reportó el viceministro de Vivienda, Edín Martínez.

El municipio, según el censo de población de 2008, tiene una población cercana a las 6 mil 500 personas. La noche de este domingo, más de una décima parte de los habitantes del lugar (708) se encontraban refugiados en albergues en las afueras del pueblo.

En los pueblos hermanos de Verapaz, que también están al pie del volcán Chichontepec, en el valle de Jiboa, también hubo cuantiosos daños, aunque posiblemente menores. La PNC reportó la muerte de cinco personas en Guadalupe y la de otras dos en Tepetitán.

Cuando al mediodía aún se contaba 91 decesos, el departamento de San Salvador reportaba 61 de ellos, con los municipios de San Martín y Santiago Texacuangos como los más dañados. En San Martín, en el oriente del departamento, las autoridades contaban 23 fallecidos, mientras en Santiago Texacuangos los números llegaban a 16.

En todo el departamento de San Vicente el reporte oficial era de 23 muertos y la desaparición de varias personas.

Los daños se concentraron en la zona central y paracentral de El Salvador. Protección Civil informó de inundaciones en la colonia La Málaga, en la ciudad capital. Esa es la misma zona donde el año pasado el arenal de Monserrat, desbordado, se tragó un bus con feligreses provocando la muerte de 30 personas. Lo que sucedió en La Málaga la noche del sábado fue que el muro de protección construido en las riberas del río colapsó.

También se reportó el desplome del puente Melara, sobre el río Huiza, en el municipio costero de La Libertad, y los vecinos de la playa San Diego, en el mismo departamento, hablaban del derrumbe de otros dos puentes en esa zona.

En la noche, en la rueda de prensa conjunta de los funcionarios del sistema de emergencia, el viceministro de Obras Públicas en funciones, Roberto Góchez, dijo que fueron seis los puentes colapsados en todo el país, que hubo un centenar de derrumbes sobre diversas carreteras, y que a las 9 de la noche aún estaban cerradas las carreteras entre Zacatecoluca y San Vicente y entre La Libertad y Acajutla.

Góchez prometió que para el martes todas las vías estarán despejadas.

A primera hora, ante el desastre y ante la perspectivas de nuevas lluvias para el domingo, las autoridades subieron el nivel de alerta de verde a naranja en cinco departamentos del país, y el director de Protección Civil, Jorge Meléndez, explicó que sería decisión de la presidencia de la República declarar emergencia al menos en los departamentos más golpeados, que son San Salvador, Cuscatlán, San Vicente, La Paz y La Libertad.

El mismo Funes fue quien anunció a las 7:30 de la noche del domingo la declaratoria de emergencia nacional, y anunció que en virtud de ella el Ministerio de Hacienda ya destinó una partida -cuyo monto no especificó- para atender la situación. Horas antes, durante la segunda conferencia de prensa que brindó Protección Civil a los medios de comunicación, el Ministro de Gobernación, Salvador Sánchez Cerén, anunció que se solicitaría al Ministerio de Hacienda 500 mil dólares para la compra de sábanas, colchonetas, láminas, plásticos y otras necesidades. La situación de emergencia nacional permite al gobierno hacer traslados de fondos sin necesidad de autorización de la Asamblea Legislativa.

Cuando el presidente habló de las causas del desastre, se refirió básicamente a dos: a la intensidad inusual de las lluvias y a la situación de vulnerabilidad a que se ven condenadas a vivir miles de familias en El Salvador. “En cuatro horas llovió casi tanto como llovió durante cuatro días cuando el huracán Mitch”, dijo. “Además, por la precaridad en que vive gran parte de la población”.

El gobierno aún no se atreve a estimar montos de pérdidas, aunque ya pidió ayuda a la Comisión Económica para América Latina (CEPAL) y al sistema de Naciones Unidas con el fin de que ayuden a evaluar los daños.

El ministro de Gobernación, Humberto Centeno, informó que hasta las 9 de la noche del domingo se contaban 10 mil 400 personas albergadas en 56 refugios temporales en todo el país, lo que da un promedio de 185 personas por refugio. Según la ministra de Salud, María Isabel Rodríguez, hay refugios que tienen hasta más de 600 víctimas, cuyo hacinamiento supone un reto de salubridad y por eso han desplazado personal que ayude a minimizar ese riesgo.

El ministro de Gobernación agregó que tenían 2 mil 333 personas evacuadas. El viceministro de Vivienda, Edín Martínez, se encargó de señalar que tenían mil 570 casas dañadas, de las cuales 168 viviendas fueron destruidas y un mil 402 poseen serios daños estructurales.

El Servicio Nacional de Estudios Territoriales pronosticó que aunque Ida aún descargaría mucha lluvia este domingo sobre El Salvador, su intensidad iría en disminución mientras el fenómeno climático se desplaza hacia el norte. Pero, también advirtió la entrada de un frente frío una vez se desplace esta depresión tropical.

La cantidad de lluvia caída entre el sábado y este domingo marcó un récord en por lo menos 11 años, según los registros del Servicio Nacional de Estudios Territoriales (SNET). La máxima precipitación la registró una estación en San Vicente, donde el pluviómetro marcó 355 milímetros de lluvia entre las 7 de la mañana del sábado y las 7 de la mañana de este domingo.

Como referencia, durante los tres días de mayor intensidad del huracán Mitch, en 1998, hubo un acumulado de 600 milímetros de lluvia. En aquella ocasión, Mitch provocó la muerte de 240 personas, y siete años después, la tormenta Stan causó 69 fallecidos.

La lluvia fue más intensa en una pequeña franja de territorio entre el volcán de San Vicente y el municipio de Santiago Texacuangos. Esa zona bordea el sur del lago de Ilopango y ahora, según el SNET, es la región con mayor riesgo de sufrir deslizamientos de tierra debido a la saturación de los suelos.

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