¿Cómo ayudar a la persona agresora?


Adriana Durán
*Transcripción y adaptación Teletica.com
26 de noviembre del 2007

La idea es formar hombres que respeten los derechos ajenos, no se sientan obligados a demostrar que son muy hombres, que no asuman a la pareja como un objeto de su propiedad y que por el contrario promuevan una relación igualitaria en la que puedan compartir en armonía.
El apoyo a las mujeres que han tenido que pasar o están pasando por situaciones de violencia en sus hogares, es fundamental para recuperar la paz, la seguridad, la autoestima. Pero también hay que atacar la raíz del problema. ¿y cuál es? Ayudarle a cambiar al agresor.
Alvaro Campos y Marco Coronado, psicólogo y representante de la red de hombres del Instituto Wem y el señor Iván Jiménez, salvadoreño, quien está trabajando con un grupo similar de Hombres Contra la Violencia en El Salvador, nos acompañaron para darnos informes de cómo ayudamos a cambiar.
Adriana Durán: ¿Cómo los hombres pueden ser parte de la solución del problema de la violencia?

Alvaro Campos: Es algo aprendido, a los hombres se les ha ensañado a manejar los conflictos a través de la violencia, aunque algunos se salvan de esta situación. Pero el pensamiento que predomina es de que las cosas son a como ellos dicen, porque
tienen el poder y propiedad sobre las mujeres, estos son pensamientos que conducen a la violencia, si el hombre no empieza a modificarlos.

AD: ¿Por qué se vuelven violentos?

Marco Coronado: Yo como hombre tuve que reconocer que tenía problemas de pensamiento, de conducta para trabajar en este campo. Al hombre se le ha ensañado a ser machista, celoso, a controlar, como una forma de amar. Es una lucha interna, uno sufre mucho y vive amargado.

AD: ¿Son concientes?

Marcos Coronado: En algunos casos sí, otros no lo pueden controlar, aunque uno guarda sentimientos de culpa y dolor, pero no sabe expresarlo, pero cuando uno toma conciencia de sí mismo y busca el cambio, surge un proceso lento en donde hay que trabajar día a día, erradicando pensamientos como de que uno tiene el control de todo, de esos impulsos, pero es una revolución.

AD: ¿Cómo ha sido la experiencia de ustedes en El Salvador, Iván?, ¿Entienden los hombres la necesidad de cambiar?

Iván Jiménez: Para nosotros a sido gratificante, trabajamos el tema de la masculinidad
igual que aquí en Costa Rica, es algo parecido, aunque quizás vivamos niveles diferentes
de violencia, pero la construcción es la misma.

AD: ¿Cómo recomendar que den ese primer paso?, porque la esposa no puede hacer el cambio, es él quien debe decidir buscar ese cambio.

Alvaro Campos: El cambio es posible. Para las mujeres la recomendación es reconocer que esta en una situación de violencia,
que no es solo de golpes, sino de control, de celos excesivos. Se recomienda que busquen ayuda a parte, para que tomen conciencia e inicien un proceso de crecimiento emocional y acaben con esa situación. Y deben entender que ellas no los van a cambiar a ellos. A los hombres les digo que sí es posible cambiar, por lo general ocurre en el momento de crisis donde les dicen: o cambia o lo dejo.
Marco Coronado: Hay que ser enfático en que el hombre si llega solo para cambiar para recuperar a su pareja o familia, está equivocado, porque WEM lo que quiere es cambiar personas, y de esta manera cambiará el entorno de éstas. Y después que el hombre reconozca que tiene un problema, de manejo de poder, de celos, de machismo, lo que tenga.

AD: Qué difícil ir en contra del machismo, porque somos una sociedad formada en el machismo.

Iván Jiménez: Desde que nacemos nos van construyendo en el machismo, y es difícil que después de toda una vida lo identifiquen, por eso WEM quiere hacerles ese alto para que no incurran en acciones de violencia con su familia.

Alvaro Campos: Esa es una decisión personal de renunciar a la violencia, es una decisión psicológica y política de forma que puede dejar la violencia y formarse para prevenir y detener la violencia. Hay que tomar en cuenta qué significa cambiar y ver qué tanto deterioró la relación, para ver si se puede recuperar, porque unas veces se puede otras no, en esta situación ambos deben buscar ayuda. Pero el cambio es en grupo, porque no puede ser solo, es una re-socialización, y esos procesos son en grupo.

AD: ¿Qué les preocupa o más les ha costado a los que quieren cambiar?

Marco Coronado: En la meseta central, el principal pensamiento es de la violencia en sí, porque muchos llegan con medidas cautelares, pero ellos llegan a construir una nueva masculinidad, donde puede comunicarse de una manera más asertiva sin problemáticas.

Iván Jiménez: Esto de la violencia está relacionado con el poder que el hombre quiere ejercer, y eso debe empezar a cederlo, pero se cuestionan porque hay muchas cosas que les han enseñado y que se acomoda en el sistema, eso es lo que más cuesta.

Alvaro Campos: Hay jóvenes que cuando se hacen de novias les quitan los amigos, empiezan a celar, porque la construcción de la masculinidad está desde que somos niños, por lo que hay que trabajar en eso.

AD: ¿Dónde lo aprenden los jóvenes, porque puede que no lo vean en la casa?

Marco Coronado: Igual que aprenden de sexualidad en la calle, con sus amigos, donde el factor común te dice cómo actuar para sentirse hombre, así sucede que socialmente dentro del seno familiar no se recibe esto, pero el espacio queda, porque no se recibe la educación necesaria, entonces puede aprenderlo con otros grupos.

AD: Esperamos que esta información sea de su ayuda.

En El Salvador se pueden comunicarse al 6010-8226 o hclaves@gmail.com

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